11 marzo 2010

El último atardecer



Atardeceres,
al igual que el compendio de sentimientos
que tenemos a lo largo del día:
nunca hay dos iguales.

Los pensamientos y deseos que tienes hoy
al día siguiente no serán los mismos

así como la luz y el color del atardecer de hoy
no serán los mismos que el de mañana.

Yo no hago más que pensar
en aquel crepúsculo dorado
que se apaga bajo el fuego rojo
y el río púrpura

y deseo más que nunca
que no se apague

y que permanezca allí en el horizonte
eternamente.

Como sé que eso es imposible
disfrutaré de este atardecer
como si fuese el último.